junio 25, 2026
Los alumnos de 6º de Primaria demuestran en la Exposición PEP que nunca se es demasiado pequeño para cambiar el mundo
¿Puede un grupo de niños ayudar a combatir el hambre? ¿Concienciar sobre la soledad de las personas mayores? ¿Crear paneles sensoriales para alumnos con autismo? ¿Organizar campañas contra la presión en el deporte infantil o enseñar a las personas mayores a utilizar la tecnología? La respuesta es sí.
Los alumnos de 6º de Primaria de Mirasur School volvieron a demostrarlo durante la Exposición PEP, la culminación del Programa de la Escuela Primaria (PEP) del Bachillerato Internacional, en la que presentaron ante sus familias meses de investigación, reflexión y acción sobre algunos de los grandes retos de nuestra sociedad.
Durante toda la tarde, las familias pudieron conocer todos los proyectos desarrollados por nuestros alumnos, relacionados con el sinhogarismo, el hambre, la contaminación de los océanos, la seguridad vial, el maltrato animal, la soledad en las personas mayores, el uso responsable de la tecnología, la inclusión de personas con discapacidad, el exceso de azúcar en la alimentación infantil o la presión en el deporte base, entre otros muchos temas.
Pero la Exposición PEP no consiste únicamente en investigar un problema. Su verdadera esencia está en actuar.
De la investigación a la acción
Cada grupo de alumnos diseñó y desarrolló una acción real para contribuir a mejorar la situación que había investigado.
A lo largo del curso han organizado recogidas solidarias de alimentos, talleres tecnológicos para personas mayores, visitas a entidades sociales, campañas de sensibilización, acciones de concienciación medioambiental, encuentros con expertos y proyectos inclusivos que han tenido un impacto directo en la comunidad.
“Ha sido increíble ver cómo todos han sido capaces de desarrollar un tema que les gusta y, sobre todo, que hayan hecho una acción para ayudar a esas ideas que se han desarrollado en sus cerebros”, declaraba, impresionada, un familiar presentes en la Exposición PEP.
Para muchos de los alumnos, precisamente esas acciones fueron lo más especial del proceso. Algunos recordaban con emoción las visitas a asociaciones y fundaciones –como las emotivas visitas a la residencia Dolores Soria, el Centro de Mayores de Pinto, la protectora la Prote y el Vagabundo o el colegio Aucavi para niños con TEA–, mientras que otros ponían en valor los encuentros con expertos que les ayudaron a comprender mejor la realidad que estaban investigando, como la visita de Octavio Laguía, CEO de Natruly.
También destacaron iniciativas propias de nuestros alumnos como la campaña de concienciación sobre la presión social en el deporte, para la que recorrieron diferentes citas deportivas durante un fin de semana mostrando una pancarta diseñada por ellos mismos, o el proyecto Desperdicio 0, que elaboró y vendió zumos creados por ellos mismos a partir de frutas descartadas por supermercados y fruterías para sensibilizar sobre el desperdicio alimentario.
Aprender a trabajar como los adultos
Más allá de los conocimientos adquiridos, los alumnos coincidieron en señalar que uno de los mayores aprendizajes que se llevan de la asignatura ha sido el trabajo en equipo. “Nos hemos esforzado juntos y hemos conseguido muchas cosas”, explicaban algunos estudiantes al recordar los meses de trabajo compartido.
Otros destacan la importancia de aprender a organizarse, gestionar su tiempo y tomar decisiones de forma autónoma. La comunicación también ha sido una de las grandes protagonistas del proyecto, como explicaban los propios alumnos durante la exposición.
El orgullo de las familias
Las familias, que pudieron conocer de primera mano el trabajo realizado por sus hijos, se mostraron impresionadas por la profundidad de las investigaciones y la madurez con la que los alumnos defendieron sus proyectos.
“Nos ha sorprendido cómo los niños se ven implicados en este tipo de proyectos que no forman parte de su día a día y, sin embargo, parece que lo tienen completamente interiorizado. Nos dan una lección”, señalaba una de las madres asistentes. “Me ha impresionado la elección de los temas, porque son asuntos complejos incluso para los adultos”, señalaba otra familia sobre la complejidad de los temas.
Pero quizá una de las reflexiones más repetidas durante la jornada fue la capacidad de los alumnos para transmitir aquello en lo que creen. “Me quedo con la forma que tienen de expresarse y de sentir realmente lo que nos están contando”, explicaba uno de los familiares presentes.
La culminación del aprendizaje PEP
Para Vanesa Mendoza, directora de Primaria y Coordinadora del Bachillerato Internacional, la Exposición PEP representa uno de los momentos más importantes de toda la etapa de Primaria.
“Creo que es la culminación del aprendizaje. Es el momento en el que les damos la oportunidad de poner en práctica todo lo que han aprendido a nivel de conocimientos y habilidades, partiendo, además, de sus propios intereses y motivaciones”, afirma. La directora quiso destacar también el enorme trabajo realizado por todos los alumnos durante el curso. “Estos chicos y chicas nos han hecho vibrar. Han demostrado que son aprendices para toda la vida y que quieren hacer de este mundo un lugar mejor”.
“Cada pequeña acción puede cambiar el mundo”
Si hubo una idea repetida una y otra vez por todos nuestros jóvenes, fue que la edad no es una barrera para generar cambios. “Somos niños y estamos cambiando una parte del mundo. Y si nosotros podemos hacerlo, muchos otros niños también pueden hacerlo. Cada pequeña acción puede cambiar el mundo”, resumen los alumnos.
Y quizá esa sea la mayor enseñanza que deja cada año la Exposición PEP de Mirasur School: que las grandes transformaciones empiezan muchas veces con una pregunta, una idea y un grupo de niños convencidos de que pueden mejorar aquello que les rodea.
