Mirasur School ha rendido homenaje a tres de sus alumnas de 2º de Bachillerato que este curso han obtenido Matrícula de Honor, el máximo reconocimiento académico al finalizar esta etapa educativa. En un emotivo acto celebrado en el colegio, Sofía Haro, Sofía Li Yang y Rebeca Díaz Martínez recibieron un obsequio conmemorativo acompañadas por sus familias, sus tutoras, Isabel Suárez y Virginia Fariña y el director del centro, Pedro Sampedro.

Además de reconocer una trayectoria marcada por el esfuerzo y la excelencia, la Matrícula de Honor les permitirá acceder a la universidad con la exención del pago de la matrícula del primer curso.

La jornada sirvió también para poner en valor el trabajo realizado durante estos años y el camino recorrido por unas alumnas que, además de sus magníficos resultados académicos, han destacado por su compromiso, constancia y calidad humana.

Una recompensa al trabajo diario

Aunque las tres reconocen que recibir la noticia fue un momento inolvidable, ninguna esperaba un resultado tan brillante. “Me sentí súper emocionada, sorprendida, muy agradecida y orgullosa de que todo mi esfuerzo durante estos años haya dado sus frutos”, explica Rebeca Díaz Martínez.  Para Sofía Haro, el sentimiento fue similar. “Lo primero fue muchísima emoción y alegría, pero sobre todo mucho orgullo”, explica la joven.

Por su parte, Sofía Li Yang –que además ha conseguido la mejor calificación de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) de Mirasur School y de Pinto  con 9,8 sobre 10– reconoce que el resultado superó todas sus expectativas. “Ha sido una sorpresa total. Estoy muy orgullosa de mi trayectoria académica y mi nota en la PAU. Es verdad que me he esforzado bastante”, comenta la alumna.

Constancia, organización… y tiempo para disfrutar

Lejos de la imagen de alumnos que dedican todo su tiempo a estudiar, las tres coinciden en que el equilibrio ha sido una de las claves de su éxito. “He compaginado hacer deporte con estudiar y salir con mis amigos, porque creo que también es importante distraer un poco la mente”, afirma Rebeca.

Una idea que comparte Sofía Haro, quien asegura que nunca ha dejado de hacer planes con sus amigas o disfrutar de tiempo en familia. “Al final tienes que compaginar las dos cosas, porque si no el cerebro se satura”, declara.

Para Sofía Li, el secreto está en la organización. “No todo es estudiar. Hay que dedicar tiempo a los hobbies, salir con amigos, hacer deporte o escuchar música”.

Las tres insisten también en que la constancia es el mejor consejo para quienes comienzan Bachillerato. “Estudiar un poco cada día y no dejarlo todo para el final, porque si no se acumula muchísimo”, recomienda Sofía Li.

Mucho más que unas notas

Durante el acto, sus tutoras, Isabel Suárez y Virginia Fariña, no pudieron ocultar la emoción al recordar el camino recorrido junto a ellas. “Es un orgullo enorme. No solo hemos compartido con ellas estos dos últimos años, sino que las hemos visto crecer. Hemos vivido sus momentos difíciles, sus alegrías, sus frustraciones y sus amistades. Sabemos perfectamente todo el esfuerzo que hay detrás de este reconocimiento”, confesaban las docentes, emocionadas.

Ambas quisieron lanzar, además, un mensaje a los futuros alumnos de Bachillerato: creer en uno mismo, organizarse y entender que siempre hay tiempo para estudiar, hacer deporte, disfrutar de los amigos y alcanzar los objetivos si existe constancia.

Que sean grandes personas

Para Pedro Sampedro, director de Mirasur School, este reconocimiento trasciende los excelentes resultados académicos. “Es un orgullo máximo. Sabemos que son alumnas excelentes y que allí donde vayan llevarán también los valores que han aprendido aquí. No podemos estar más orgullosos”.

El director quiso destacar también el sentido de este tipo de actos. “Estos logros hay que celebrarlos. Son el resultado del trabajo de toda una comunidad educativa desde que los alumnos son pequeños y representan un premio para toda la institución.”

Más allá del talento, Pedro Sampedro subrayó cuál es el verdadero objetivo del proyecto educativo de Mirasur: “Lo primero son los valores. Queremos que todo ese trabajo de tantos años se refleje en su personalidad y en su carácter. El talento es importante, pero lo que más queremos es que sean grandes personas. Esa es la verdadera marca de Mirasur”.

Un colegio lleno de recuerdos

Antes de comenzar una nueva etapa universitaria, las tres alumnas coinciden en que lo más valioso que se llevan de Mirasur no son únicamente las notas. Las amistades construidas durante todos estos años, el acompañamiento de sus profesores y el apoyo constante de sus familias forman parte de los recuerdos que guardarán para siempre.

“Todos los recuerdos bonitos que tengo han sido aquí: en el patio, en clase, con mis compañeros y con los profesores… son imborrables”, resume Sofía Haro, que ha recorrido los pasillos y las aulas de Mirasur desde que desde sus tres años.

Una etapa termina, pero comienza otra llena de nuevos retos. Y las tres lo hacen con la mejor carta de presentación posible y seguras de que Mirasur siempre será su casa. “Sé que aunque pasen los años, podré seguir volviendo van a seguir aquí y los profesores me recibirán con el mismo cariño. Estoy muy orgullosa y agradecida por todo”, resume Rebeca.

Acto Matrículas de Honor Bachillerato Mirasur.
Acto Matrículas de Honor Bachillerato Mirasur.