Tras el éxito del V TED-Ed Event de Mirasur School, celebrado por primera vez fuera del colegio en el Teatro Francisco Rabal junto a Jero García, hablamos con Zaira Poblador, Borja González y Ana Garrido, profesores y coordinadores del proyecto TED del centro. En esta entrevista reflexionan sobre la emoción vivida durante el evento, el impacto que tiene la asignatura en los alumnos y cómo TED se ha convertido, más allá de un escenario y unas charlas, en una experiencia transformadora para decenas de niños y jóvenes de Mirasur.

 

Ayer celebrasteis el quinto TED-Ed Event de Mirasur School y además fuera del colegio, en el Teatro Francisco Rabal. ¿Cómo vivisteis los tres el evento?

Zaira Poblador:

Fue un mix de emociones desde el primer momento. Estábamos súper nerviosos por el lugar, por la presión de que todo saliese bien… pero sobre todo muy emocionados. Para nuestros niños de sexto también supone una despedida y eso se vive con mucha intensidad. Verles subir al escenario con esa valentía, necesitar un abrazo antes de salir y volver diciendo “se me ha olvidado una cosa”, cuando realmente lo habían hecho fenomenal… fue precioso.

 Borja González:

Yo lo viví emocionado de principio a fin. Creo que al final es ver de lo que son capaces los niños cuando les das espacio y confianza. Muchas veces los adultos no somos conscientes de todo lo que pueden llegar a hacer. Había muchísima emoción detrás del escenario, pero también mucha tranquilidad porque ellos estaban disfrutando y eso se notaba.

Ana Garrido:

A mí me emocionó muchísimo el después de cada charla. Ese abrazo detrás de las cortinas cuando volvían del escenario era increíble. Respirar con ellos después de hacerlo era una sensación de satisfacción brutal. Y luego escuchar a las familias diciendo “mirad lo que son capaces de hacer” era muy gratificante.

 

Durante el evento hubo muchas familias emocionadas….

Zaira:

Sí, recibimos muchísimos mensajes. Padres diciéndonos: “No sabéis lo orgullosa que me siento de traer a mis hijos a Mirasur y de que puedan vivir esto”. Y al final piensas: solo hace falta darles herramientas y acompañamiento. Lo demás lo hacen ellos.

¿En qué momento os disteis cuenta de que TED había dejado de ser solo una asignatura para convertirse en algo más grande?

Borja:

Yo creo que TED tiene una esencia especial desde el principio. Desde el primer evento ya se respiraba algo distinto. Hay unas ganas muy auténticas de contar quién eres, qué te mueve y qué quieres compartir con el mundo.

Zaira:

Es verdad que se genera una comunidad muy especial. “Ser de TED” parece que significa algo. Pero para nosotros sigue siendo, ante todo, una asignatura. El evento es la parte visible y más espectacular, pero el trabajo importante sucede dentro del aula todos los días.

Ana:

A mí una de las cosas que me llamó la atención de Mirasur cuando llegué fueron precisamente asignaturas como TED o robótica. Son espacios donde los niños pueden desarrollar habilidades muy distintas a las tradicionales.

 

Habéis hablado mucho de la emoción del evento, pero ¿hubo algún momento especialmente especial para vosotros?

 Zaira:

Yo estuve emocionada todo el rato. Pero si tengo que elegir un momento, me quedo con esa marea roja de todos los alumnos subiendo juntos al escenario al final. Fue una representación preciosa de todos los niños que han pasado por TED estos años.

En este maravilloso quinto aniversario, además, contasteis con la participación de Jero García. ¿Qué aportó al evento?

 Zaira:

Muchísimo sentido. Este año queríamos que el evento tuviera un componente solidario real y Jero nos ayudó a darle dirección y propósito desde el primer momento.

 Borja:

Y además conectó perfectamente con el mensaje de TED. Su charla transmitía algo muy importante: que no hace falta ser perfecto para compartir tu historia y ayudar a otros. Él hablaba desde sus errores, desde lo vivido, y eso encajaba muchísimo con el espíritu del evento.

Mucha gente piensa que TED consiste simplemente en dar una charla, pero detrás hay mucho más. ¿Qué aprenden realmente los alumnos?

Borja:

Lo primero, autoconocimiento. Muchas veces los niños ni siquiera saben todavía qué les apasiona o qué les interesa realmente. En TED les ayudamos a descubrir quiénes son, qué les mueve y cómo mirar su entorno de una forma más reflexiva.

Zaira:

También aprenden a investigar, a estructurar ideas, a generar nuevas preguntas y a desarrollar autonomía. Todo el trabajo es suyo: investigar, escribir, ensayar, buscar recursos… Nosotros les acompañamos, pero el proceso les pertenece completamente.

Ana:

Y luego está todo el aprendizaje emocional. Hablar en público en inglés delante de cientos de personas no es fácil ni siquiera para muchos adultos. Ellos aprenden a gestionar los nervios, a equivocarse, a frustrarse y a volver a intentarlo. Y eso tiene muchísimo valor.

Borja:

Además trabajamos muchísimas habilidades más: lenguaje visual, edición de vídeo, grabación, diseño de presentaciones, comunicación no verbal… Son muchos aprendizajes dentro de una sola asignatura.

Los alumnos más mayores que participaron como “Sparks” hablaban de cómo TED les ayudó a ganar confianza y seguridad. ¿Lo notáis vosotros realmente?

Zaira:

Muchísimo. A veces no se percibe tanto en el día a día porque estamos dentro de la rutina, pero cuando ves la evolución con perspectiva es impresionante.

Borja:

Recuerdo niños que lloraban porque no querían salir al escenario y que años después vuelven para contar cómo aquella experiencia les cambió. Eso emociona muchísimo.

Ana:

Los alumnos de este colegio tienen unas habilidades para hablar en público increíbles. Ves niños que hace unos meses apenas gesticulaban y ahora interactúan con el público con una seguridad impresionante.

Los speakers no se eligen únicamente por quién habla mejor. ¿Qué buscáis realmente cuando seleccionáis a los alumnos?

Borja:

Nunca olvidamos que esto es un trabajo pedagógico, no un espectáculo. Valoramos el esfuerzo, la constancia, la evolución y también a quién puede ayudarle especialmente vivir esta experiencia.

Zaira:

Muchas veces elegimos precisamente a quienes más lo necesitan. A alumnos que necesitan ganar seguridad, autoestima o descubrir de lo que son capaces. También buscamos mensajes que puedan inspirar a otros.

Ana:

Y es importante decir algo: todos los alumnos que pasan por TED hacen un trabajo maravilloso. Que un niño no salga al escenario no significa que su trabajo valga menos.

¿Qué siente un profesor cuando ve a un alumno que apenas se atrevía a hablar delante de clase acabar subiéndose al escenario de un teatro?

Zaira:

Un orgullo inmenso. Como si fueran tus propios hijos.

Para terminar, ¿qué significa para vosotros ser profesores de TED?

Zaira, Borja y Ana:

Ser profesor de TED es un privilegio. Porque conoces a los alumnos desde un lugar mucho más humano y personal. Ves cómo superan miedos, cómo descubren cosas sobre sí mismos y cómo se atreven a compartirlas.

Y también aprendes muchísimo de ellos. De sus intereses, de sus ideas y de cómo ven el mundo. Es una asignatura muy inspiradora.