mayo 22, 2026
Graduación de la XXV Promoción de Bachillerato de Mirasur School
El pasado jueves 14 de mayo, el patio de nuestro colegio volvió a llenarse de emoción durante la Graduación de la XXV Promoción de Mirasur School. Acompañados por sus familias y profesores, nuestros alumnos de 2º de Bachillerato celebraron el cierre de una etapa muy especial, antes de enfrentarse a la PAU el próximo 1 de junio.
Un discurso sobre las lecciones invisibles de la educación
El acto comenzó con las palabras del director del colegio, Pedro Sampedro, quien quiso dedicar a los alumnos una reflexión muy personal sobre el verdadero valor de la educación y esas enseñanzas que solo se comprenden con el paso del tiempo. Recordando una anécdota de su infancia, habló sobre la importancia de la exigencia, la disciplina y el acompañamiento de familias y profesores: “A menudo, en la infancia, en la adolescencia incluso en la juventud, cometemos el error de menospreciar lo que se nos impone “por nuestro bien”, la exigencia de un profesor que no se conforma con lo mínimo, el consejo de un padre que no se cansa de insistir o esa disciplina que se percibe como un muro. Pero es ahí donde reside la magia. Nuestros padres y maestros tienen la capacidad de ver nuestra escultura antes de que nosotros mismos hayamos empezado la obra”.
En su intervención, Sampedro también quiso lanzar un mensaje de fortaleza y resiliencia para el futuro que ahora comienzan –“La vida fuera de Mirasur no será una línea recta de éxitos. Habrá momentos en los que sentiréis el vértigo de asomaros al precipicio de la duda”, dijo–, pero añadió una idea que marcó gran parte de su discurso: “La verdadera superación no está en el logro, sino en la humildad de levantarse sin lamentos y sin culpables”.
Un viaje que simboliza la unión de la promoción
Tras él, tomaron la palabra las tutoras Virginia Fariña e Isabel Suárez, quienes emocionaron a alumnos y familias repasando el camino vivido junto a esta promoción desde Infantil hasta Bachillerato. En un discurso lleno de cariño, utilizaron como metáfora el crucero por el Mediterráneo que realizaron junto a sus alumnos en 1º de Bachillerato, un viaje que todos recuerdan con enorme cariño y que, según explicaron, reflejó la unión tan especial del grupo.
“Aquel viaje fue el reflejo de lo que sois. Recorriendo cubiertas, compartiendo risas en las cenas y mirando al horizonte desde la proa. En ese barco nos demostrasteis que, más allá de los libros, sois un equipo”, señalaron.
Las profesoras quisieron recordar también todo lo vivido durante estos dos últimos años marcados por la presión académica y la cercanía de la PAU. “Hemos visto vuestras ojeras, vuestros nervios y esa presión constante que a veces os hacía creer que vuestro valor dependía de una cifra”, confesaron las docentes. “Vuestro valor no lo define una nota, sino la madurez con la que os habéis apoyado”, dejaron claro.
Los alumnos toman la palabra
Uno de los momentos más emotivos de la tarde llegó con las palabras de los alumnos. En representación de la promoción intervinieron Noelia Guedeja-Marrón, Patricia López, Paula Mancebo, Daniel Parada, Daniela Merín y Rebeca Díaz, quienes repasaron anécdotas, recuerdos y momentos compartidos durante todos estos años, dedicando además palabras de agradecimiento a cada uno de los profesores que les han acompañado en su paso por Mirasur.
La ceremonia contó también con un momento musical muy especial gracias a la actuación de Sergio García Cristóbal al piano y Miguel Ángel Fernández a la batería, que interpretaron Viva la Vida de Coldplay ante el aplauso de todos los asistentes.
El valor humano de la educación
El cierre del acto corrió a cargo de la directora de Bachillerato, Juana Corral, quien quiso reflexionar sobre el valor humano de la educación en un mundo cada vez más marcado por la tecnología y la inteligencia artificial. “La Inteligencia Artificial puede manejar el lenguaje con maestría y estructurar ideas impecables, pero hay algo que nunca podrá hacer: sentir”.
Juana recordó algunos de esos pequeños momentos cotidianos que construyen la vida en el colegio y que ninguna tecnología puede sustituir. “La IA no puede recordar vuestras caras hace apenas unos años, ni las charlas que hemos tenido, ni los llantos que hemos consolado, ni esos momentos de alegría máxima que hemos celebrado juntos”, declaró la directora.
Además, animó a los alumnos a no perder nunca la curiosidad y la capacidad de asombro: “El mundo que os espera está lleno de algoritmos y herramientas que harán los procesos más rápidos, pero recordad siempre esto: la máquina es el motor, pero vuestra curiosidad es el guía”.
Una nueva etapa comienza
La graduación terminó con un ágape compartido entre familias, profesores y alumnos, poniendo el broche final a una tarde llena de emoción y recuerdos.
Desde Mirasur School queremos felicitar a nuestra XXV Promoción y desearles toda la suerte del mundo en la PAU y en la nueva etapa que ahora comienzan.



